Ejército construye de manera ilegal Tramo 7 del Tren Maya
- Observatorio Memoria y Libertad
- 5 may 2023
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En el día 9 de la caravana El Sur Resiste visitamos la comunidad Xpujil, Calakmul, Campeche; uno de los lugares en donde se construye el tramo 7 del proyecto Tren Maya y un polo de desarrollo que incluye, la estación del tren, una base militar, nueve cuarteles militares, seis bancos de materiales, un hotel, un casino y un pozo profundo.
El día comienza con un ritual de agradecimiento a la madre tierra en el centro del Consejo Regional Indígena de Xpujil (CRIPX), en el cual se comparten palabras de agradecimiento por la vida de todos los presentes y se hace el llamado a seguir luchando por la vida.
Después del ritual, comenzamos la marcha por la carretera Chetumal-Villahermosa, el sol quema la piel, se puede sentir la falta de árboles y la sequía que esto genera. Tras más de 20 minutos, llegamos a la zona de construcción de un casino que se planea construir junto con la estación y las vías del tren.

La obra es controlada por el Ejército mexicano, el cual tiene una base dentro de la zona de construcción.
Las obras son monstruosas, miles de árboles han sido talados en esta zona convirtiéndola en un área desértica llena de polvo y piedras; las excavadoras y remolques con material trabajan sin parar mientras decenas de militares vigilan la construcción.
Más adelante, en el corazón de la selva maya y la reserva de la biosfera de Calakmul, se ha anunciado que el Ejército mexicano construirá un hotel con más de 100 habitaciones; dicha obra no cuenta con manifestación de impacto ambiental, y no ha sido consultada con los pueblos originarios de la zona.
Un proyecto ilegal
Frente a la mega construcción que se realiza en la carretera rumbo a Villahermosa, los compañeros de la comunidad de Xpujil comienzan a hablar sobre la ilegalidad del proyecto en proceso ya que la comunidad cuenta con una sentencia de suspensión definitiva por un Tribunal Colegiado y la cual ha sido ignorada por el Gobierno Federal, FONATUR y el Ejército mexicano.
El amparo en contra de este megaproyecto se ingresó por la comunidad de Xpujil desde 2019, primero se ganó una suspensión provisional de las obras la cual el Ejército intentó impugnar.
Sin embargo, la comunidad de Xpujil ganó la sentencia de suspensión definitiva de la obra la cual fue ratificada por un Tribunal Colegiado, y que indica que sólo se pueden hacer trabajos de investigación y trabajos administrativos en el área.
El gobierno Federal y el Ejército mexicano han ignorado la orden del juez, y la destrucción de esta parte de la selva maya ha continuado en total impunidad.

Después de explicar el proceso legal que han llevado y cómo se ha desacatado la sentencia judicial, el compañero de la comunidad de Xpujil procede a entregar la orden del juez a uno de los mandos militares a cargo de la construcción.
“FONATUR y ustedes, SEDENA, están incurriendo en un desacato y deberían estar preparados para enfrentar cargos legales, y nosotros tenemos el derecho de parar la obra. Ustedes están violando la orden de un juzgado, eso es un delito grave, un delito federal.”
El compañero indicó que la comunidad regresará con un actuario para que la obra se detenga de forma inmediata.
Es importante mencionar que los elementos del Ejército estuvieron tomando fotografías de los presentes en todo momento.
Esto aumenta el clima de represión y miedo en las comunidades, sobre todo en las que han visibilizado todas las violaciones a derechos humanos y a la ley mexicana en la imposición del Tren Maya.
Cabe mencionar que el pasado 1 de mayo, un militar asesinó a quemarropa a un habitante y ejidatario de Constitución, Calakmul, lo cual provocó que la población intentara linchar al militar responsable y exigieran la salida de la SEDENA de su comunidad.
La violencia generada por la militarización de la vida pública, privada y de los territorios ha sido uno de los impactos negativos más señalados como consecuencia de la construcción del Tren Maya y toda la política de reordenamiento del sureste mexicano.

Fotografía Medios Libres
Defenderemos el territorio con la vida.
La marcha regresa al centro de la comunidad de Xpujil, en donde se cierra una de las principales vialidades para realizar un mitin político y cultural.
Ahí, los compañeros del Consejo Regional Indígena de Xpujil explican cómo el proyecto del Tren Maya ha profundizado la colonización en las más de 89 comunidades indígenas con más de 10 lenguas que habitan esta parte del territorio, ya que imponen formas de vida ajena a las comunidades violando leyes y tratados internacionales sobre el derecho de los Pueblos Originarios a la libre autodeterminación.
Los compañeros también expusieron la discriminación de la cual son objeto por parte de los tres niveles de gobierno, ya que, mientras que a las comunidades originarias les han negado el derecho a la tierra con el argumento de reclasificar su territorio como reserva natural; al ejército le abren la puerta para hacer todo tipo de construcciones.
Durante el mitin, también se presentó el testimonio de compañeros/as de la Caravana el Sur Resiste, quienes hablaron sobre cómo en otras comunidades se han llevado asambleas de forma ilegal e ilegítima para vender los derechos de la tierra al Tren Maya.

Tan solo en el tramo de Nicolás Bravo, Quintana Roo, el gobierno ha negado a la totalidad de los ejidatarios la toma de acuerdos colectivos.
Las 35 mil hectáreas de selva virgen que el ejido había destinado voluntariamente a la conservación fueron privatizadas para entregarlas al gran capital como el consorcio hotelero de Cancún y a la familia Azcárraga de grupo Televisa.
Un integrante de la comunidad indígena Emiliano Zapata en Candelaria, Campeche, hablante de lengua Chol y miembro de la Organización Regional Resistencia Civil, denunció las amenazas que han sufrido para ser desalojados de su casa y de su territorio.
De acuerdo con el testimonio, una persona de nombre Fernando Humberto Oropeza ha promovido la orden de desalojo y se presentó ante los habitantes de estas tierras en donde familias han cultivado por años.
Frente a esta situación, el integrante de la comunidad de Emiliano Zapata dejó en claro que los pueblos defenderán su territorio frente a esta política de despojo.
“Como pueblo Indígena necesitamos un pedazo de tierra para solventar a nuestras familias y lo vamos a defender a como dé lugar, cueste lo que cueste, ya estamos cansado de tantas injusticias de parte del gobierno estatal y federal si tocan a uno tocan a todos, no nos vamos a morir al pie del gobierno moriremos en pie de lucha.”
Después del mitin, regresamos al centro del Consejo Regional Indígena de Xpujil (CRIPX) para compartir alimentos e iniciar nuestro viaje hacia Palenque, Chiapas, la última parada de la caravana el Sur Resiste antes de dar inicio al Encuentro Internacional el Sur Resiste el cual se llevará a cabo en el caracol Jacinto Canek el 5 y 6 de mayo, y en el cual, pueblos originarios de todo el país, así como organizaciones, colectivos y activistas, se unirán para trabajar en respuestas unificadas frente a la máquina de guerra del Estado mexicano y sus megaproyectos de muerte.
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